Europa premia las cláusulas sociales en contratos municipales

(Fuente: El Comercio)

La aplicación de criterios sociales en la contratación pública y el Grupo Local de Inmigración (GLIA) del Ayuntamiento de Avilés han sido reconocidos por la Unión Europea como buenas prácticas con potencial para ser transferidas y aplicadas por otras ciudades europeas. Avilés recibirá por ello el sello ‘Urbact Good Practice City‘, que recogerá en octubre en Tallin.

En la capital estonia, el Ayuntamiento explicará los objetivos y los resultados de haber incluido criterios sociales en los contratos públicos del Ayuntamiento de Avilés, que entraron en vigor en noviembre de 2009, y la filosofía de trabajo del Grupo Local de Inmigración (GLIA), con más de diez años de experiencia.

«Estas buenas prácticas son un importante reconocimiento a la trayectoria del Ayuntamiento de Avilés y las entidades del territorio que abordan conjuntamente algunos de los grandes desafíos a los que se enfrentan las ciudades europeas. La exclusión social es un fenómeno complejo y multifactorial que requiere un abordaje integral y corresponsable, un modelo en el que venimos trabajando desde hace años», aseguró ayer el concejal de Promoción de Ciudad, Manuel Campa.

Las iniciativas premiadas se incorporan así a un listado de 97 buenas prácticas de 29 países del programa Urbact, al que aspiraban 219 ciudades. Ahora serán promocionadas por Urbact y optarán a ser líderes de las redes de transferencia Urbact, cuya convocatoria se abrirá después del verano.

Se suman a la reciente elección de un proyecto liderado por el área de Promoción Social del Ayuntamiento de Avilés en el ámbito de la innovación social dentro del programa europeo Interreg, el Atlantic Social Lab. Cuenta con 9 socios europeos. Tendrá como ejes centrales el desarrollo de una nueva generación de cláusulas sociales en la contratación pública y el diseño de nuevos mecanismos que mejoren el acceso y el mejor aprovechamiento de los servicios y prestaciones del ámbito social, educativo, de salud, cultural, deportivo y de ocio.

Las cláusulas sociales permiten la contratación de personas con especiales dificultades de acceso al mercado laboral que, de lo contrario y en muchos casos, serían beneficiarias de rentas pasivas como el salario social. «Es fundamental dar la oportunidad de trabajar a todas las personas que tengan capacidad para ello porque el trabajo es un elemento de integración social y económico fundamental», según Campa.

Por ejemplo, la empresa adjudicataria del servicio de alquiler de bicicletas, Movilidad Urbana y Sostenible S.L., presentó en su oferta un compromiso de 1.200 horas de trabajo realizadas por personas con dificultades de acceso al mercado laboral, con preferencia para los desempleados que proceden de los programas de incorporación y acompañamiento laboral del Ayuntamiento.

Desde su aprobación, se han incorporado criterios sociales a 147 pliegos en la contratación pública municipal, y 420 personas con dificultades diversas de acceso al empleo han encontrado empleo. Además once contratos han sido reservados a empresas de inserción y centros especiales de empleo.

El GLIA agrupa a las diversas organizaciones y asociaciones que trabajan por la inclusión de los inmigrantes, que coordinan así sus acciones. Presta especial atención a los factores que les hacen más vulnerables.