La contaminación del aire provoca 428.000 muertes prematuras en Europa en un año

(Fuente: Diario de Noticias)

La contaminación atmosférica causó la muerte prematura a 428.000 personas en 41 países de Europa en 2014, un nivel ligeramente inferior al del año anterior, según un informe difundido hoy por la Agencia Europea del Medio Ambiente (AEMA).

Del total de muertes, 399.000 se registraron en la Unión Europea, de acuerdo con un estudio que incluye datos oficiales de más de 2.500 estaciones monitorizadas.

La contaminación atmosférica, el principal riesgo de salud medioambiental en Europa, reduce la esperanza de vida y contribuye a la aparición de enfermedades cardíacas, respiratorias y cáncer, además de tener un considerable impacto económico, aumentar los costes médicos y dañar bosques, lagos, suelos y semillas.

El transporte rodado, la agricultura, las plantas energéticas, la industria y los hogares son los mayores emisores de contaminantes del aire, advierte el informe, que constata que las políticas impulsadas y el desarrollo tecnológico han contribuido a una mejora “lenta” de la calidad del aire.

El informe de este año hace especial hincapié en la agricultura, que emite cantidades importantes de contaminantes atmosféricos y de gases de efecto invernadero. Según el informe, existe un amplio abanico de medidas, algunas de ellas viables desde el punto de vista técnico y económico, para reducir las emisiones de la agricultura, pero aún no se han adoptado a la escala y con la intensidad necesarias.

El informe alerta también de que otros grandes contaminantes como el dióxido de nitrógeno (NO2) y el ozono troposférico (O3) causaron alrededor de 78.000 y 14.400 muertes prematuras en 2014, respectivamente.

Cerca del 82 % de la población urbana en la UE se expone a concentraciones de partículas al aire libre con un tamaño inferior a 2,5 micras (PM2,5), que exceden los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), según datos de 2015.

En el caso del NO2 y del O3 los porcentajes de población urbana expuesta a concentraciones superiores a lo que fija la OMS fueron, respectivamente, del 9 y el 95 %.

Como sociedad, no deberíamos aceptar el coste de la contaminación atmosférica. Adoptando resoluciones valientes e inversiones inteligentes en transporte, energía y agricultura más limpios, podemos hacer frente a la contaminación y mejorar nuestra calidad de vida. Resulta alentador observar que muchos gobiernos europeos, y en especial ciudades, han tomado la iniciativa de proteger la salud de sus habitantes mejorando la calidad del aire. El aire limpio es patrimonio de todos, incluidos los habitantes de las ciudades“,  señaló en el informe el director ejecutivo de la AEMA, Hans Bruyninckx.

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